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Quan cau, cau

Fábulas del entretiempo

D' avui no passa, habia d'e posar-hi una faula.

Aquesta es la meva preferida, Mariano.

129 La humedad y los poros

Había una humedad que vivía en una vivienda de protección oficial y, siguiendo su tendencia natural a respirar, levantaba los azulejos del cuarto de baño, se asomaba por los techos, hacia florecer los papeles pintados de las paredes y bufaba los suelos, y, se preguntaba por qué los arquitectos no se habían dado cuenta de que la humedad era como el sudor de la tierra, y, así como el cuerpo humano tenia sus poros, también los edificios, las constituciones, las leyes, los amores imposibles y las revoluciones necesitaban poros, es decir, caminos de salida, y, cuando no se los ponían, era peor.

Mariano González Mangada

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